El Método Singapur, se ha expandido rápidamente en nuestro país como una forma entretenida y lúdica de aprender matemática. A través de material concreto (legos, tarjetas, balanzas, etc) los niños van jugando y experimentando las matemáticas, comprendiendo así que no son sólo números abstractos, sino realidades palpables y útiles.
Entendiendo esto y con el objetivo de testear al interior de las salas la efectividad del método Singapur, durante este año, la Fundación AraucaníAprende ha trabajado directamente con los estudiantes de la Escuela Manuel Recabarren de Temuco, con 37 estudiantes de 2° básico.
“Lo que más impresiona es que la disposición de los niños para ir a clases cambió radicalmente, para ellos el salón donde nos reunimos es la sala de juegos y van felices, pues se divierten con el aprendizaje. Es el cambio de metodología desde una clase frontal a una más interactiva la que los motiva. Además, a través de material de apoyo que es entregado a los profesores, se presta una verdadera guía para mejorar la entrega de contenidos”, explicó Erika Dossow, Coordinadora del nuevo programa de AraucaníAprende, Todos Suman en Segundo.